
Cuando contratamos el tour, y leí que decía visita a la Ciudad subterránea de Derinkuyu, no me imaginé que era lo que me iba a encontrar; no se, creía que era algo similar a lo que habíamos visto hasta el momento: casas e iglesias construidas en las montañas.
Así que cuando llegamos al lugar, en el medio de una planicie, yo no entendía que pasaba.
Nos dirigimos a la entrada, yo seguía sin entender, entrada a que? hasta que se abrió bajo mis pies una escalera hacia abajo! claro! estábamos metiéndonos bajo tierra! Tal vez suene obvio, pero en ese momento no lograba dimensionarlo. Y aún hoy me llena de asombro.